Conoce sobre mí y lo que me inspira
Del papel al relieve: la belleza del pliegue.
Durante más de treinta años, mi vida transcurrió en el ámbito jurídico, un universo de estructuras rígidas, normas escritas y decisiones racionales. Aunque me aportó una gran experiencia, con el tiempo sentí la necesidad vital de cambiar de rumbo: dejar atrás el papel y escuchar a esa parte de mí que pedía expresarse a través de la materia y el volumen.
Los tres pilares de mi proceso
Pero para mí, la honestidad del proceso es igual de importante que la fase creativa. Por ello, me rijo bajo tres pilares innegociables:
Para mí, la honestidad del proceso es igual de importante que la fase creativa. Por ello, me rijo bajo tres pilares innegociables:
- Sostenibilidad real: trabajo exclusivamente con materiales respetuosos con el entorno, cuidando la huella y el impacto de cada fase.
- Calidad y origen: apuesto por materias primas de procedencia europea para asegurar un arte consciente y perdurable.
- Sello local: cada obra se conceptualiza, se modela y se termina íntegramente en mi taller en España, defendiendo el valor de la artesanía de autor.
Hace unos años, una amiga me descubrió la cerámica y aquello supuso un despertar absoluto. Al moldear el barro, encontré un espacio de introspección profunda donde el ruido exterior se silenció para dar paso a la paciencia y el detalle. Esa búsqueda me impulsó a empezar desde cero, con la ilusión de dar vida a algo tangible, duradero y propio.
Escultura en movimiento: el oficio de dar volumen
Hoy me reconozco en mi faceta artesana. En mi taller, diseño y modelo esculturas murales en tres dimensiones, concebidas para transformar paredes desnudas en espacios con alma, dinamismo y sofisticación. Cada pieza nace de la nada, esculpida de forma enteramente manual, respetando los tiempos que el proceso exige.
Mi proceso creativo está íntimamente ligado a mis otras pasiones. Cuando trabajo en una nueva pieza, suelo inspirarme en el libro que estoy leyendo en ese momento o en la música que inunda el taller. Los pliegues y las texturas bailan al ritmo de esas historias y melodías. Por eso, cada una de mis obras es bautizada con el nombre del libro que la vio nacer, uniendo la literatura, el sonido y la materia en una sola alma.
El valor de lo imperfecto
Huyo de la perfección propia de los moldes porque creo firmemente que es precisamente la imperfección lo que hace que cada obra sea única, irrepetible y orgánica. Cada sutil irregularidad, cada pliegue espontáneo y cada textura es el resultado del proceso manual, la prueba irrefutable de que el arte está vivo.
Este proyecto es mi propio sueño despierto: la demostración de que siempre es posible reinventarse y lograr que una superficie lisa aprenda a susurrar, a moverse y a emocionar.
Te doy la bienvenida a mi nuevo camino.